"Con ellos comparto y con ellos recuerdo"

sábado, 18 de septiembre de 2010

ABENTOFAIL





El fragmento siguiente narra sobre la extraordinaria obra de Abentofáil: El filósofo autodidacto. La novela desarrolla un cuento donde un niño es abandonado a merced de la buena ventura en una isla y es criado por una gacela; así, el niño crece y por sus propios medios logra hacer metafísica; es decir, lo consigue sin "ayuda" de nadie. Leámoslo:

«Dicen, pues, que había frente a esta isla otra isla grande, [...] poblada de gente, y gobernada a la sazón por uno de sus moradores, [...] que tenía una hermana [...] a quien disuadía del matrimonio e impedía el casamiento, por no encontrar hombre de prendas suficientes para ella. Tenía también un deudo o allegado, [...] que se casó con ella en secreto, [y quedó ella] luego embarazada de él y dio a luz un niño. Mas como temiera [...], colocó al niño en una caja de madera y, después que le hubo amamantado, la ajustó y ató con firmeza y habilidad y saliendo con ella al anochecer y acompañada de algunos criados y personas de su confianza hacia la orilla del mar, [a pesar de su dolor, la soltó luego] en el mar, y alcanzándola casualmente la corriente de las aguas agitadas por la marea, la transportó aquella misma noche a la playa de la otra isla antes citada. [...]»
«[Llegando a la orilla] lloraba y se estremecía pidiendo socorro, llegando su voz a oídos de una gacela que había perdido a su hijuelo por haber salido de su custodia y haber sido arrebatado por el águila; y cuando la gacela oyó esta voz, creyendo fuese la de su hijo, anduvo en seguimiento hasta que llegó a la caja; [...] compadecióse de aquél ser viviente, concibió por él un afecto tiernísimo, ofreciéndole sus pechos y le sació de leche fácilmente digerible, sin que en adelante cesara ya de prodigarle sus cuidados, de alimentarle y de apartar, de él cualquier daño. [...]»
«[El niño fue creciendo y] acostumbrándose a andar con las bestias y éstas con él, y ni ellas le molestaban ni él a ellas. [Empezaron a fijarse] en su mente las imágenes de las cosas después de apartarlas de su vista, [también descubrió en su persona] las partes vergonzosas.»
«[El niño] veía que las bestias vivas evitaban el contacto de las muertas de su especie y huían de ellas, razón por la cual no hallaba expedito el camino para esta obra, hasta que, habiendo encontrado cierto día un águila muerta, dirigióse resueltamente al cumplimiento de su deseo. Aprovechóse de la ocasión, pues no viendo que ninguna de las bestias huyera de dicha águila, se acercó a ella y cortó sus dos alas y su cola íntegramente, tal como ellas eran; [...] esto le proporcionó medio con que cubrir su desnudez, calentar su cuerpo e infundir temor en los ánimos de todas las demás bestias; de tal modo que ya no le disputaron las cosas ni se le opusieron, y ni aún siquiera se le aproximaba alguna de ellas a excepción de la gacela que le había amamantado y criado. Esta, pues, no le abandonó jamás, ni tampoco él la dejó nunca, [...]»
«[Llegó el día en que el cuerpo de la gacela se debilitó y murió.] Cuando la vio el niño en semejante estado se afligió con extremado dolor, [llamábala] con aquella voz a la cual ella solía contestar apenas oía, y la invocaba con el mayor esfuerzo posible; pero no por esto observaba en ella movimiento ni alteración alguna. Procedió a observar los oídos y ojos de aquella, y no vio en ellos lesión y daño perceptible; fue asimismo examinado todos los demás miembros de su cuerpo, sin notar en ninguno de ellos menoscabo alguno. Deseaba ardientemente encontrar el lugar donde radicaba aquella lesión para removerla de ella, con la cual retornara su madre adoptiva al prístino estado de vida y vigor. Nada de esto le saltó a la vista, y no pudo, por tanto, realizar su deseo.»
«[Por otra parte] había notado que cuando cerraba sus ojos o los cubría con cualquier objeto, no veía cosa alguna hasta que desapareciese aquél obstáculo; asimismo había observado que cuando introducía los dedos en sus oídos, obturándolos, no oía cosa alguna hasta que los apartaba, y del propio modo había observado que cuando comprimía su nariz con la mano, no percibía olor alguno, en tanto que no dejara expedita su nariz; en virtud de esto infería o creía firmemente que todos sus sentidos y sus funciones todas estaban sujetos a obstáculos que los impedían, y que cuando desaparecían tales obstáculos se reanudaban aquellas funciones. Habiendo, pues, observado todos los miembros exteriores de aquella sin ver en ellos ningún vicio manifiesto, [...] asaltó su mente la idea de que aquél vicio o defecto que en ella se había presentado hallábase tan sólo en un miembro oculto a la vista, alojado en las entrañas del cuerpo; y que este miembro era de tal condición, que ninguno de los demás miembros exteriores podía prescindir de su funcionalismo; [...]»
«[...] Había él observado anteriormente en los cuerpos muertos de las bestias y demás animales, que todos los miembros eran macizos, sin que hubiera cavidad en ellos, a excepción del cráneo, pecho y vientre; y vínole a la mente la idea de que el miembro aquél que se hallaba de tal modo afectado, no debía encontrarse sino en uno de estos tres lugares, [...] además, cuando reflexionó sobre sí mismo, percibió en su pecho semejante miembro; y en tanto que, al considerar sus demás miembros, como la mano, el pie, la oreja, la nariz, el ojo y la cabeza, veía posible la separación de ellos, infiriendo de aquí que podía prescindir de ellos; en cambio, cuando meditaba acerca de aquella cosa que había entrado en su pecho, no le parecía pudiera prescindir de ella ni aún por un momento. [...]»
«[...] Pensó, pues, si entre las bestias y demás animales había visto alguno que, hallándose en un estado semejante al de la gacela, volviose luego al primer estado; y como no encontrase nada en esto, comprendió, por tanto, que habría que desesperar restituirla a su primer estado, [...] si él encontrase dicho miembro y removiese de él la indisposición referida; decidióse, por tanto, a abrir su pecho y a investigar lo que en él hubiese. [...]»
«[Abrió, por tanto, su pecho] lo que consiguió con no poca dificultad y repugnancia, tras multiplicados y penosos esfuerzos, dejando ya el corazón al descubierto; como le viera macizo por todas sus partes, observó si notaba en él algún defecto aparente o manifiesto, y no encontró en él cosa alguna; pero habiéndole comprimido con su mano, vino en conocimiento de que había en él alguna cavidad, y dijo: «Tal vez el objeto último de mis investigaciones precisamente esté en el interior de este miembro, y yo no he llegado a él todavía». Rajó, pues, sobre él, y encontró allí dos cavidades, una del lado derecho y otra del lado izquierdo; la del lado derecho llena de sangre coagulada y la del lado izquierdo vacía, no había en ella cosa alguna, y dijo: «No hay la menor duda que el asiento de la cosa que busco sea uno de estos dos receptáculos». [Y se dijo:] «En cuanto a esta sangre, ¿cuántas veces al herirme las bestias, peleando con ellas, fluyó de mi cuerpo con abundancia? Y, sin embargo, ni esto me ha perjudicado, ni me ha impedido en lo más mínimo ninguna de mis acciones. No es pues, este receptáculo donde se halla el objeto ansiado. Por lo que respecta al receptáculo del lado izquierdo, veo que se halla vacío, [y no] me avengo a pensar sino que el objeto por mí buscado estaba en él, y que, al separarse de allí, lo dejó vacío; y que por esta causa sobrevino a este cuerpo la paralización que se apoderó de él, privándole de los sentidos y anulando sus movimientos». Y cuando vió que aquello que se alojaba en dicho receptáculo se ausentó antes de la destrucción de éste, y que le abandonó cuando aún se hallaba en buen estado, comprendió que con más razón no volvería a él después de la destrucción y disección de que había sido objeto.»
«Consagróse, pues, a la meditación acerca de aquella entidad, qué sería, cómo existiría, qué fuera lo que la unió a aquella carne, adónde se había dirigido, por qué puerta saliera cuando se ausentó del cuerpo, cuál la causa que la determinara al salir, si fué contra o según su voluntad, y en este último supuesto, cuál fuera la causa por la cual se le hiciera tan odioso el cuerpo, que se decidiera a abandonarle.»

Realmente impresiona ver el desenlace final. Por sus propios medios este chico logra entender lo que en esta obra hemos llamado nada llena, o sea, aquél ventrículo vacío pero que le convencía contenía la explicación de lo que impulsa lo vital; en contraste y complementación, explicita la nada llena como el otro ventrículo que posee sangre, es decir, esa sustancia fisiológica consecuente. Representa por tal este cuento la metafísica y la física de la vida correspondientemente.

domingo, 5 de septiembre de 2010

REFLEXIONES SOBRE MUERTE Y TRANSCENDENCIA


Si reparamos en una sana introspección, veremos que no somos conscientes de que en algún momento de la historia hemos nacido, y ni que tampoco vamos a desaparecer. Tenemos dentro nuestro ese sentimiento que otorga la eternidad mayéutica que nos dirige y que en verdad muestra la realidad, puesto que nuestro aparecer y desaparecer es sólo fenoménico, o sea a nivel corporal
"Mirad vuestro perro, ¡qué tranquilo y contento está! Millares de perros han muerto antes de que éste viniese a la vida. Pero la desaparición de todos aquéllos no ha tocado para nada la idea de perro. ¿Qué es, pues, lo que la muerte ha destruido a través de millares de años? No es el perro; ahí está delante de vosotros, sin haber sufrido detrimento alguno. Sólo su sombra, su figura, es lo que la debilidad de nuestro conocimiento no puede percibir sino en el tiempo."
Comemos y esto irá a parar fuera de nuestro cuerpo; es decir, somos como una cañería vacía tal cual el ventrículo de la gacela de Abentofáil." Y así como estamos perfectamente satisfechos con conservar nuestra forma y no sentimos perder la materia excretada, la misma actitud conviene conservar cuando la muerte viene a cumplir en gran escala y en mayor medida, lo que sucede en cada día y en cada hora con la excreción; así como permanecemos indiferentes en el primer caso, deberíamos no espantarnos tampoco en el segundo. " " es tan absurdo embalsamar los cadáveres como lo sería conservar cuidadosamente nuestras deyecciones. "
Para pasar del aspecto mental al material o viceversa, tenemos, por así decirlo, que separar los elementos y reunirlos luego en un orden completamente distinto. Si a un niño se le entrega una caja muy complicada de construcciones de diversas formas y colores. Con ella puede formar una casa, una torre, una iglesia, la muralla china, etc. Pero no puede construir dos al mismo tiempo, porque necesita los mismos ladrillos, o al menos una parte común de ellos, para cada cosa. Así, pues, y para resumir, nosotros no pertenecemos a este mundo material que para nosotros construye la ciencia. No estamos en él, sino fuera, y somos solamente espectadores. La razón de que creamos estar en él, pertenecer al cuadro, radica en que nuestros cuerpos forman parte del mismo.
Así como una muela que se saca ya no se siente, y solamente podrá sentirse a veces una sensación localizada que la identifique en el lugar orgánico que dejó pero no en el lugar donde quedara, de la misma forma en la muerte no sentiremos nuestro organismo degradarse. Cuando uno muere no sentirá nada de lo visceral aunque sí las cuestiones que han sido metafísicas en esta vida como lo son todos los sentires, es decir las sensaciones y sentimientos, puesto que no son degradables sino trascendentables. Estamos en un mundo de sensaciones, pero venimos y vamos a un mundo de sentimientos. "Allá" todo "será" lo que "fué": sentimientos —amor, miedo, moral, gusto y demás. Si bien el amor aquí es uno, el temor es uno, etcétera, todo sentir en sí se nos aparece como Uno; y cuando fenezcamos no es que "sigamos siendo", sino que "volvemos" al Todo que a todos afecta, es decir, a ese concepto holístico oriental.


La muerte es un sueño en que se olvida de despertar al durmiente, pero todo lo demás despierta, o mejor dicho, permanece despierto."

sábado, 28 de agosto de 2010

INVOLUCION Y EVOLUCION EN LAS FORMAS


Puede que algún lector que se disponga a leer esta entrada encuentre insípido este tema algo extenso, sobre la evolución. Para aquellos que sientan cierta inquietud por conocer su origen, de donde vienen y hacia donde van, sometemos a su consideración algunos conceptos.
Aun cuando nuestra capacidad intelectual humana es bastante limitada, pues vivimos en un plano de limitaciones, no es muy difícil comprender que, así como podemos apreciar un orden y armonía perfectos en la mecánica celeste y en las manifestaciones de vida visible, así también existen en lo no visible, tanto natural-normal como supranormal y cósmico. Este orden y armonía, emanan de una Mente Universal poderosísima, que transciende al Universo todo, con los miles de millones de sistemas planetarios en nuestra galaxia y otras galaxias.
Pues bien esa Mente poderosísima, SUPREMA ENERGIA CREADORA, que la limitada inteligencia humana es incapaz de comprender aún, y a la cual muchos denominan DIOS, es la máxima sabiduría cósmica, que vibrando en amor constante, crea vida de Si mismo. Vida que es vibración y energía, "chispas" divinas proyectadas al espacio infinito, siendo recibidas y guiadas por Mentes espirituales sutilísimas para comenzar la involución, nutriéndose de la Energía Vital emanada también de la Fuente de Toda Vida. Esas "chispas", "gérmenes" de futuros seres, son dirigidas por Mentes poderosas, desde los planos de Luz y Armonía, en su involución a los planos físicos.
Siendo todavía energía, comienza su condensación en grandes núcleos, tomando del léter universal (antimateria) los recursos necesarios, con lo que forma su primer cuerpo material; EL ÁTOMO, en cuyo centro o núcleo se sitúa, y desde donde rige todos sus movimientos, ya que esa "Chispa" divina y espiritual sigue siendo energía.
Comienza así su involución en el plano físico, formando el átomo más simple: átomo de hidrógeno, con sólo un electrón y un protón, y a medida de su desarrollo va aumentando electrones, protones, neutrones, hasta... haber completado todas las experiencias en el reino mineral; sirviendo y entrando a formar parte, como átomo, de las moléculas vegetales y animales.
Completando todo ese proceso, la chispa espiritual pasa a animar la vida vegetal, comenzando como fuerza cohesiva en la agrupación de átomos para formar moléculas, luego células y más tarde plantas vegetales, comenzando siempre en las formas más diminutas y continuando en las mayores, hasta completar sus experiencias en el reino vegetal.
Para comenzar en el reino animal, esas chispas espirituales, simpre unidas al Alma Universal, deben descender al agua, partiendo de las formas microscópicas y continuando en la escala de los peces, etc... hasta los animales mayores. En todos estos procesos, estas chispas espirituales son guiadas (no individualmente, sino en grandes grupos) por Fuerzas Espirituales Superiores; o sea, que carecen aún de libertad de acción. Estas fuerzas son lo que generalmente denominamos leyes físicas, biológicas, etc. En la materia inorgánica (mineral), las "Chispas" evolucionan hacia la materia organizada y vitalizada (vegetal), etapa en la cual el psiquismo despierta y adquiere conciencia de sensación. A su vez, éstas evolucionan para estadios en los cuales comienza el movimiento de traslación y el desarrollo psiquico (etapa animal) en la cual perciben el ambiente sin poder analizarse a sí mismas. Y es en las diversas formas de la etapa animal, donde comienza a desarrollar las facultades de la mente, así como los automatismos que componen el funcionamiento fisiológico a través de las múltiples experiencias necesarias; para pasar a la etapa hominal, donde adquiere libre albedrio, conciencia y razón. En el animal primario, su inteligencia es todavía muy rudimentaria, la que denominamos instintiva, pero, a través de múltiples y sucesivas repeticiones o retomas, va desarrollando su psiquismo que le capacita para experimentar en formas cada vez mayores y que a su vez va modificando por medio de infinitas y continuas mutaciones, hasta alcanzar las fases mayores de esa etapa animal, en donde adquiere las experiencias y desarrollo de su psiquismo que le capacita para dar el salto a la etapa hominal; mas, no al hombre que conocemos hoy. Y ese pase a la etapa humana, se efectúa primero en el espacio, recopilando experiencias, si bien inconscientes durante millones de años de vida animal en las diversas especies; y en cuyo proceso experimenta una transformación que le convierte en Espiritu consciente de sus actos. En ese proceso contribuyen mentes Espirituales Superiores que, vibrando en amor, trabajan en la Obra divina de evolución de esas chispas espirituales, que desde ese momento pasan a ser espíritus con individualidad y libre albedrío; siendo, por ello, ya responsables de sus actos, pero en la medida de su progreso, pasando a encarnar en las razas primitivas y en mundos primitivos, y siempre guiados con amor, ya individualmente, por otros seres espirituales superiores, a los que las religiones denominan; "ángeles guardianes".
Es por ello, que podemos afirmar nuestro origen divino. Somos criaturas de Dios que, cual semillas que salen de la planta madre, llevan en sí todas las propiedades cualitativas de la misma. Somos una extensión de El en el Universo, somos seres creados para poblar el vasto e infinito universo y hacer de ese universo moradas de felicidad. De aquí, nuestra semejanza a la Divinidad, en esencia, pero no en nuestro estado actual, NI en la forma externa, como algunos entienden la frase: "somos imagen y semejanza de Dios". Pues ni en lo morfológico hemos alcanzado aún la forma que constituye el patrón de las humanidades más evolucionadas. Todos y cada uno de nosotros hemos tenido un mismo punto de partida, al igual que todo ser viviente, pasando por los diversos grados de manifestación, por las diferentes formas de vida, hasta alcanzar el estado actual de cada uno de nosotros.
A fin de que lo expuesto no sea mal interpretado, es necesario aclarar que, no es que tú, amable lector, y yo, hayamos sido plantas y animales; no. Sino que, la "chispa" espirituall que en nosotros existe ya desarrollada como Espiritu, en función sinérgica en los primordios de su evolución, pasó por los tres reinos de la Naturaleza, mineral, vegetal y animal, antes de alcanzar el hominal; y en cada uno de los cuales necesitó un tiempo que en nuestra medida humana significan... ¡MILLONES DE AÑOS!; animando la vida de estas formas, a fin de desarrollarse y adquirir las experiencias necesarias que cada forma de vida pudo ofrecerle. Una vez alcanzada la etapa humana, no se retrograda; porque la marcha, en el proceso evolutivo es siempre ascendente.
Y para aquellos que se crean humillados ante el dukndamento del proceso evolutivo a través de las formas inferiores de vida, le preguntamos: ¿conoce ell proceso embriogénico del cuerpo humano? ¿Se siente humillado, acaso, por haber sido un feto informe en el útero de su madre, en el comienzo, e igual al feto de un pez y un pájaro en los primeros dias de este proceso? La embriogenía nos demuestra, que el cuerpo humano es la síntesis de todas las formlas vivas que le han precedido, algo así como la última anilla visible de esa larga cadena de la evolución en las formas inferiore, desde la noche de los tiempos.
De todo lo expuesto se desprende que, la diferencia existente entre el hombre, el animal y la planta, es el tiempo; el mayor o menor camino recorrido en el devenir del tiempo sin tiempo.

sábado, 7 de agosto de 2010

NO TE TOMES LA VIDA DEMASIADO EN SERIO


1.- ..De eso es de lo que trata la espiritualidad. Del vivir la muerte intensamente, del vivir la vida con intensidad,del vivir ambos tan apasionadamente que nada quede atrás sin ser vivido, ni incluso la muerte.
2.-La risa es la esencia misma de la religión. La seriedad nunca es religiosa, no puede ser religiosa. La seriedad es del ego, parte de la enfermedad misma. La risa es la ausencia de ego.
Sí, hay una diferencia cuando tú ríes y cuando ríe un hombre religioso. La diferencia es que tú siempre te ríes de otros y el hombre religioso se ríe de sí mismo, o de toda la ridiculez humana.
La religión no puede ser sino una celebración de la vida; y la persona seria se transforma en un inválido: crea barreras. No puede bailar, no puede cantar, no puede celebrar. La dimensión misma de la celebración desaparece de su vida. Se vuelve como el desierto y si eres un desierto puedes seguir pensando y pretendiendo que eres religioso, pero no lo eres.
Puedes ser un sectario, pero no religioso. Puedes ser un cristiano, un hindú, un budista, un jaino, un musulmán, pero no puedes ser religioso. Crees en algo, pero no sabes nada. Crees en teorías. Un hombre demasiado cargado de teorías se vuelve serio. Un hombre que no tiene cargas, que no agobie su ser con teorías, comienza a reírse.
3.-La risa relaja. Y la relajación es espiritual. la risa te devuelve a la tierra, de hacer descender de tus estúpidas ideas sobre el ser-más-santo-que-tú. La risa de lleva a la realidad tal y como es. El mundo es un juego de Dios, una broma cósmica. Y a menos que la comprendas como una broma cósmica nunca serás capaz de comprender el misterio supremo.
Estoy a favor de todas las bromas, estoy a favor de la risa.

domingo, 25 de julio de 2010

CELEBRA LA TRISTEZA


Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.
Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: "¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: "Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"?
El místico dijo: "Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!"
Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía.
Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos.
Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada

viernes, 18 de junio de 2010

SOBRE EL AMOR


-La palabra "amor" puede tener dos significados absolutamente diferentes; no sólo diferentes, sino diametralmente opuestos. Un significado, es el amor como relación de pareja; el otro es el amor como un estado del ser.

En el momento en que el amor se vuelve una relación de pareja, se convierte en esclavitud, porque hay expectativas, hay exigencias y hay frustraciones, y un esfuerzo de ambos lados para dominar. Se convierte en una lucha por el poder....

.... el amor como un estado del ser es una palabra totalmente diferente. Significa que tú simplemente amas; no estás estableciendo una relación de pareja. Tu amor es como la fragancia de una flor. No crea una relación; no te pide que seas de una forma determinada, que te comportes de cierta manera, que actúes de cierta forma. No exige nada. Simplemente comparte. Y en este compartir, tampoco existe el deseo de recibir una recompensa. El mismo compartir es la recompensa.


Amor es el encuentro, el encuentro orgásmico de la vida y la muerte .... Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que deben recordarse.

El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado.

El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel...

El tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.

Y la cuarta: sé la nada. Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada.

Cuando estás vacío, hay amor.

Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.

domingo, 13 de junio de 2010

EL ARTE DE ESCUCHAR


La escucha intelectual significa que cuando estás escuchando, simultáneamente estas argumentando en tu interior. Tiene lugar un constante debate. Te digo algo, tú estás escuchando y dentro se desarrolla constantemente un debate: sobre si esto es correcto o no. Comparas con tus propios conceptos, con tu ideología, con tu sistema. Así que, constantemente, mientras me escuchas, so-pesas si confirmo tus ideas o no, si estoy de acuerdo contigo o no, si lo aceptas o no, si te convenzo o no. ¿Cómo es posible que se de el escuchar de este modo? Estás demasiado lleno de ti mismo, por eso es milagroso que dentro de esta constante agitación seas capaz de escuchar algo. E incluso entonces, sea lo que sea que oyeres no será lo que he dicho. No puede serlo, porque cuando la mente está llena de sus propias ideas, colorea todo lo que le llega. Oye, no lo que se le está diciendo sino lo que quiere oír. Escoge, descarta, interpreta, y sólo entonces algo penetra, pero tiene ya una forma distinta. Esto es lo que quiero decir con el escuchar desde el intelecto.

Si quieres profundizar en lo que se dice, esta agitación interior ha de cesar. ¡Debe cesar! ¡No debe continuar! De otro modo, tú lo interpretas a tu estilo y estás destruyendo a cada momento la posibilidad de que algo te pueda suceder. Tú puedes perdértelo, y todo el mundo se lo está perdiendo.

Vivimos encerrados en nuestras mentes y llevamos este encapsulamiento donde quiera que vayamos. Veamos lo que veamos, oigamos lo que oigamos, suceda lo que suceda, nunca es transmitido a la consciencia interior directamente. La mente permanece como barrera entremedio, siempre confundiendo.

Uno debe darse cuenta de esto. Es lo primero para poder profundizar. Esto es lo primero para pasar al segundo estado de escucha: ser conscientes de lo que tu mente te está haciendo. Se entromete. Vayas dónde vayas, va antes que tú. No es como una sombra que te sigue. Tú te vuelves su sombra. Se pone en movimiento, y tú la has de seguir. Va delante tuyo y lo colorea todo. Por eso nunca estás en contacto con la «facticidad» de algo. La mente crea ficción.

Deberías darte cuenta de este fenómeno, de lo que la mente está haciendo. Pero no lo haces, porque estamos identificados con la mente, nunca creemos que la mente está haciendo algo. Cuando digo algo y no encaja totalmente con tus ideas, nunca piensas que sea la mente la que no encaja con lo que digo. Piensas, «No, no me convence». No tienes una distancia entre tú y tu mente. Estás identificado; ese es el verdadero problema. Así es como la mente puede engañarte.

Te identificas con una idea o con un proceso mental. Y es extraño, porque tan sólo dos días antes ese pensamiento no era tuyo. Lo oíste en algún lado, ahora lo has absorbido y se ha vuelto tuyo. Y ahora este pensamiento te dirá: «No, esto no es lo correcto porque no encaja conmigo». No percibirás la diferencia de que es la mente la que está hablando, de que es la memoria la que está hablando, de que es el mecanismo el que está hablando. No sentirás que «Debo permanecer distante».

Incluso si tienes que comparar, si tienes que juzgar, debes permanecer distante, separado de tu memoria, de tu mente, de tu pasado. Pero hay una identificación sutil: «Mi mente soy yo». Por eso digo : «Soy un comunista» o «Soy católico» o «Soy hindú». Nunca digo: «Mi mente se ha desarrollado de tal forma que mi mente es hindú». Este es el hecho: tú no eres hindú. ¿Cómo puedes ser tú un hindú? Sólo la mente lo es. Si tú fueras hindú no existiría posibilidad alguna de transformación.

La mente puede ser cambiada y tú debes ser capaz de cambiarla. Si te identificas con ella, pierdes tu libertad. La mayor libertad es liberarte de tu propia mente. Lo más grande, lo digo: liberarte de tu propia mente. Porque es una dependencia sutil, tan profunda que nunca percibes que es una dependencia. La prisión misma se vuelve tu casa.

sábado, 5 de junio de 2010

4.-ACTIVACIÓN DE NUESTRO ADN



Nuestro ADN es, por tanto, nuestro anteproyecto personal, y como tal contiene toda nuestra información mental, física, emocional y Espiritual.El Ser Humano originalmente, tenía 12 filamentos de ADN funcionando activamente y manteniendo la función total del Humano como un Ser Espiritual. Con nuestra preocupación excesiva por el pensamiento con el lado izquierdo del cerebro, y el cierre de nuestros centros del corazón, estos filamentos “extra” de ADN se desactivaron. Las consecuencias son, que vivimos en una sociedad espiritualmente deficiente y nuestras habilidades intuitivas y de sanación se han reducido enormemente. Esto también ha causado que sólo tengamos acceso y utilicemos una parte muy pequeña de nuestro cerebro.Uno de los aspectos más emocionantes de nuestro proceso evolutivo es la reorganización de nuestro ADN. Rayos codificados con luz cósmica de nuestro Creador han venido a nuestra Tierra para estimular el cambio y reordenamiento de nuestros cuerpos Humanos. A medida que los rayos codificados de luz son absorbidos en nuestro ser, nuestro ADN disperso es activado y reformado en nuevas hélices o filamentos de ADN y son reordenados en paquetes.A medida que este empaquetamiento y reordenamiento progresa creamos un sistema nervioso más evolucionado que facilita que la nueva información y datos entren en nuestra conciencia. Muchas de nuestras células cerebrales latentes están siendo despertadas y estamos siendo capaces de acceder al pleno potencial de nuestro cuerpo. A medida que nuestros cuerpos se llenan con más luz también nuestras memorias se abren, y a medida que nuestro ADN evoluciona, nosotros evolucionamos en Seres Multidimensionales conscientes.Nuestros 12 filamentos de ADN se activan y conectan con nuestros 12 Chakras, portales de energía a través de los cuales accedemos a nuestro patrimonio Espiritual. Los 12 filamentos de ADN sirven como vínculos a través de los 12 chakras con la red de energía fuera de nuestros cuerpos. Los 12 chakras actúan como portales energéticos hacia nuestros cuerpos, conectándonos con las fuerzas vitales de existencia. Es a través de la apertura y activación de estos portales de energía que podemos empezar a conocernos verdaderamente a nosotros mismos.Al activar todos los 12 filamentos del ADN creamos una alineación dentro de nosotros mismos que nos permite cambiar suavemente hacia niveles de vibración y frecuencia de luz mucho más altos, ayudando a nuestro proceso de ascensión al despertar más nuestra conciencia humana.Diarreas y vómitos. También situación de tensión extrema. La resistencia al cambio hace que no toleremos nada en el cuerpo que no este en resonancia con la nueva vibración, así el cuerpo hace su propia limpieza. Tomar mucho agua es lo más recomendable.Nuestro ADN. ¡Es magnético y por lo tanto, reacciona con la rejilla Cristalina, la fuente de energía unificada del Universo, con todas sus nuevas energías que están suscitando el cambio. En cuanto al magnetismo, la gravedad, el tiempo y la ubicación de la materia. Uno de los atributos de lo que está impreso nuestro ADN al nacer es la ciencia más antigua de la Tierra, a la que llamamos astrología. Esta información astrológica, es el patrón del magnetismo y la gravedad del sistema solar cuando hemos nacido. El nombre de ese patrón, en términos astrológicos, establece una estructura, un tipo de personalidad, un modo de reaccionar a la causa y efecto humano. Como saben, es una estructura magnética/biológica que continúa por toda nuestra vida, haciendo que reaccionemos al sistema solar que la creó, así como otros en la Tierra, de modos específicos y predecibles. Al mismo tiempo, en otra capa de nuestro ADN inter dimensional viene la “lección de vida”, Cuál es nuestro propósito? Quiénes somos realmente?
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