
Comidas regulares.
. El almuerzo debe ser la comida principal del día. Debe realizarse alrededor de las 12 o 12.30 horas (el mejor momento para comer es cuando el Sol está más alto).
. La cena debe ser ligera, pues la energía digestiva es más baja al caer la noche. Después de las 20 horas hay muy pocas secreciones digestivas. Una comida pesada tomada la anochecer se queda en gran parte sin digerir.
La cena debe tomarse entre las 18 y las 19 horas, pues, de este modo, gran parte de la digestión tiene lugar antes de irse a dormir y no interfiere en el sueño.
.Comer cada día a la misma hora facilita que el sistema digestivo funciones óptimamente, mientras que comer cada día a una hora diferente impide que el cuerpo produzca la cantidad de jugos digestivos necesarios para cada ágape.
. Hay que comer en función del apetito. Si no se tiene hambre, no se debe comer. Hay que esperar a que vuelva el apetito natural (energía digestiva).
NOTA: la ansiedad de ingerir alimentos no tiene nada que ver con el apetito y debe tratarse como un tipo de adicción.
. Se debe beber diariamente de 6 a 8 vasos de agua. Lo mejor es tomar agua pura y fresca. El agua del grifo filtrada es buena. Hay que acostumbrarse a beber un vaso de agua media hora antes de cada comida y otro vaso al cabo de dos horas o dos horas y media después de cada comida. Esto mejora la digestión y mantiene la fluidez de la sangre. Hay que evitar beber líquidos con las comidas, pues diluyen los jugos gástricos e interfieren en las secreciones del estómago.
. Conviene comer sentado, aunque se trate tan sólo de un pequeño tentempié. El sistema digestivo está más capacitado para secretar la cantidad idónea de jugos gástricos cuando comemos sentados.
. Hay que comer en un ambiente ordenado, sin oír la radio, ver la televisión o leer. Cualquier distracción durante la comida interfiere en el disfrute de los alimentos y enn la capacidad del organismo para suministrar las enzimas necesarias para el proceso digestivo.
. Es consejable permanecer sentado tranquilamente al menos durante cinco minutos después de comer para que los alimentos puedan asentarse en el estómago antes de levantarse de la mesa. Tumbarse del lado izquierdo durante unos minutos y después ir a dar un paseo de unos diez o quince minutos también facilita enormemente la digestión.
Nuestro modo de vida occidental, trabajo, ocupaciones ... nos complica un poquito seguir estas pautas, pero son muy eficaces para una salud óptima.
